Bioenergética

La bioenergética es un modo de entender la personalidad humana en términos del cuerpo y sus procesos bioenergéticos, de tal modo que la cantidad de energía de que dispongamos, y el modo en que utilicemos esa energía, determinarán cómo responderemos a las situaciones de la vida.


Mientras que Freud y Jung consideraban el organismo humano como un sistema cerrado de energía, donde nada se crea y nada se pierde, Reich cree que al nacer el organismo dispone de una cantidad determinada de esa energía, que puede aumentar (o disminuir) tanto por mecanismos internos como por estimulación del entorno cósmico y social. A veces parte de esa energía queda reprimida y no descargada, produciendo ansiedad y tensiones musculares.

 

Partiendo de esta propuesta de Reich, Lowen señala que en el cuerpo humano sólo hay una energía fundamental que se manifiesta en fenómenos psíquicos, emocionales y somáticos. Para Lowen la energía en el organismo humano debe discurrir fácilmente entre cabeza y pelvis, siempre que no haya obstáculos que impidan su flujo natural de un polo a otro. En el trabajo bioenergético se trata de observar dónde están las tensiones y bloqueos que limitan ese flujo natural de energía en el cuerpo del paciente, dejando algunas partes recargadas y otras sin la energía suficiente para la expresión normal de los sentimientos y actividades correspondientes.

Cuando nacemos, en tanto que energía, tenemos una serie de necesidades que se expresarán de un modo u otro; al mismo tiempo habrá unas dificultades y obstáculos interpuestos por el medio, que podrán ser adecuados o no, y que durarán más o menos tiempo. Un aspecto que conviene destacar es que el medio no pone ni quita energía, tan sólo facilita u obstaculiza esa energía que somos nosotros. Si tengo una determinada necesidad no satisfecha lo expresaré con rabia; otra cosa es que esa necesidad vaya a ser luego satisfecha o no por el medio, pero al menos la expreso. De la calidad de esos obstáculos, y del tiempo que se mantengan, va a depender el carácter que se forme.

 

Por tanto, la Bioenergética parte de esa premisa fundamental: que cuerpo y mente son funcionalmente idénticos; es decir, lo que sucede a la mente refleja lo que está sucediendo en el cuerpo, y viceversa. De modo que durante las sesiones intento ayudar al paciente a restablecer la unidad funcional dinámica del organismo que fue alterada por las restricciones, represiones y limitaciones durante la niñez.

 

¿Y cómo haremos esto? Pues combinando el trabajo con el cuerpo y con la mente, para que el paciente comprenda mejor su potencial para el placer y el gozo de la vida, y todo ello a través de procedimientos manipulativos (masajes, presiones controladas y toques suaves para relajar los músculos contraídos), y ejercicios especiales (posiciones estresantes y movimientos expresivos), destinados a ayudar al individuo a entrar en contacto con sus tensiones y liberarlas a través de un movimiento apropiado, invitándole al mismo tiempo a que se abandone a las emociones que surjan.


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